CAPITULO I

CAPITULO III

CAPITULO V

CAPITULO II

CAPITULO IV

CAPITULO VI

CAPITULO VII

CAPITULO VIII

CAPITULO IX

CAPITULO X

CAPITULO XI

 
 

I  SIRACUSA, EL RECINTO DE ARES:
    Creacion de los jugadores. Zeuxis, marinero y practicante de la hechiceria, Herodoto, escriba e iniciado de Apolo, el Dios Resplandeciente, Alcibiades, mercader, hechicero y marido, deseoso de invertir la dote de su mujer (bueno, de alguna forma hay que explicar toda esa cantidad de dinero con la que empieza el mercader civilizado). Los tres son jovenes ciudadanos de Siracusa, en la isla de Silicia, un rico nudo de rutas comerciales que en esta epoca tiene medio millon de habitantes  y donde recientemente un tal Gelon ha dirigido una revolucion echando del poder a los viejos aristocratas y proclamandose Tirano (en el sentido griego del termino).
     Alcibiades ha decidido invertir su fortuna en una remesa de ceramica atica, que su tio Cadmo le ha dicho que podra vender muy bien en la Polis  de Emporion, en Iberia. Zeuxis y Heredoto trabajan para Cadmo, asi que los tres aventureros se embarcan en el mercante de Cadmo, el Nausica, con destino a la lejana Iberia. Tras un viaje de dos semanas llegan a la ciudad sin novedad. Alcibiades consigue un buen precio por sus ceramicas y gasta el dinero en una de las mercancias de Iberia mas apreciadas: 60 jamones bien curados (si, ya entonces). Zeuxis y Herodoto deciden invertir su paga en la compra de cuerdas de esparto, tambien muy apreciadas.
    Durante un paseo por el poblado indigena que se extiende al otro lado de las murallas, los personajes descubren a un grupo de jovenes cartagineses con los que estan a punto de llegar a las manos. Griego y cartagineses son enemigos mortales en esta parte del mundo. Al volver a los muelles descubren que ha llegado a puerto un pequeño mercante cartagines. Utilizando Proyeccion visual Zeuxis descubre que se estan preparando para abordarles una vez salga de puerto. Mapa de colonias griegas y fenicias en el Mediterraneo central

II ABORDAJE:
    Tras contarle los aventureros lo que han averiguado, Cadmo decide zarpar en secreto con las primeras luces del alba, tras dar una fiesta en la que la mayoria de los cartagineses se emborrachan. Asi consigue una ventaja de unas seis horas, pero los hijos de Cartago no dan la presa por perdida hasta que dos dias despues consiguen alcanzarles y abordarles cerca de las Pitiusas (las Baleares), se produce un combate a cara de perro, Zeuxis es heroe del dia y acaba con tres enemigos (bueno, uno se deja caer sobre su propia lanza). Los vencedores rematan a los heridos y arrojan los cuerpos por la borda.
    El viaje transcurre sin mas incidentes, hasta que a la vista de la misma Siracusa, un buque tirreno (etrusco), trata de abordar a la Nausica.  Cadmo es lo suficientemente habil con el timon para dejarlos atras y el buque llega a puerto. Zeuxis y Herodoto venden sus cuerdas, y Alcibiades la mitad de sus jamones ibericos, y aprovecha los beneficios para comprar dos casas que su mujer Apolonia se encargara de administrar. La otra mitad la guarda para el otro viaje que su tio le ha prometido en un par de semanas: Atenas.
    Herodoto hace una donacion al santuario de Apolo y el oraculo le previene de que "tenga cuidado la segunda vez que cruce el mar estrecho".

III ATENAS:
    Cadmo se reune con su sobrino y sus amigos para decidir que ruta tomar para llegar a Atenas. La mayor parte de la ruta es inevitable, pero al llegar ante el golfo de Corinto se puede optar entre ir hacia Corinto y atravesar el itsmo por el canal, lo cual seria muy caro, o rodear el Peloponeso, lo cual significa pasar junto a las nada hospitalarias costas de Mesenia y Laconia, controladas por Esparta. Cadmo se decide por esta opcion.
    Para que los dioses vean que les agradece su fortuna en el viaje anterior y para pedir proteccion en el que va a emprender, el dia antes de partir hacia Atenas, Cadmo ofrece un sacrificio a Poseidon al que asiste toda la tripulacion, la victima es un soberbio toro, el sacerdote le corta el cuello y recoge su sangre en un recipiente de barro, luego todos se dirigen al puerto y el sacerdote moja unas ramas secas en la sangre del toro y la utiliza para bendecir el buque primero, y a la tripulacion despues. Cuando le llega el turno, Herodoto rechaza la bendicion. El es un seguidor de Apolo, el Resplandeciente, que detesta los sacrificios sangrientos, su defensa de su dios es brillante y deja sin argumentos al sacerdote de Poseidon, que se despide con una frase: "ya encontraras algun dia a faltar la proteccion del Rey del Mar".
 
  El viaje transcurre sin incidentes hasta que al doblar uno de los promontorios del Peloponeso el marinero de guardia divisa la silueta de una mujer armada con un arco en lo alto de un acantilado, contorneandose su  esbelta figura contra la luna llena. Solo Zeuxis llega a verla de entre los aventureros, una mujer de belleza divina y rasgos despiadados: Artemisa proteje sus dominios.

    Los personajes llegan a el Pireo (el puerto de Atenas) y lo encuentran extrañamente desierto. Pronto descubre la causa. La Asamblea esta reunida para repartir las cargas de la guerra entre los ciudadanos. Atenas se ha negado a rendir vasallaje a Jerjes, el Gran Rey de Persia. Todo el mundo comenta lo que ha dicho el oraculo de Delos: "Tras los muros de madera hallareis vuestra salvación". Tambien se comenta el de el otro gran Oraculo, el de Delfos:

"No aguardeis al caballo y a la guerra
 Dejad la tierra que os engendro
 El rey del Este gobernara vuestras costas
 Mas acabara cediendo ante vosotros."
Tambien llegan rumores de Esparta: a la demanda de Tierra y Agua de los embajadores de Jerjes, el rey Leonidas ha respondido arrojandoles a un pozo medio seco "ahi encontrareis ambas cosas en abundancia" dijo.
    Cuando Temistocles, el polemarca, se entera de que ha llegado al puerto un barco de Siracusa, se reune en secreto con Cadmo. Temistocles afirma que los embajadores del Gran Rey se jactaron ante el de que Cartago es vasalla de Jerjes y esta preparando una flota para someter a los helenos de Occidente y que Atenas no espere ninguna ayuda de los helenos de Italia.
    Mientras los personajes aprovechan para visitar Atenas y benificiarse de sus mercados, templos y diversiones. Se enfrentan a las naturales desconfianzas entre Polis  y tribus (los siracusanos son dorios, mientras que los atenienses son jonios). Se reunen con un individuo misterioso llamado Croton al que compran algunos objetos magicos. Herodoto se reune con un lider de la "oposicion", Cimon, hijo de Milciades, el vencedor de Maraton. Cimon le pregunta sobre Cadmo y la politica en Siracusa, y presta a Herodoto 5 minas (1000 dracmas, 1000 peniques), para que comercie con ellas.
    Alcibiades vende sus jamones y obtiene tanto dinero que le pagan con un talento (200 gr de oro , 20 minas). El lugar donde decide ocultarlo provoca bromas entre los aventureros sobre "el talento oculto" de Alcibiades.
    La Nausica zarpa del Pireo con su nueva carga rumbo al hogar. Pero cuando estan cruzando de nuevo el Adriatico se cumple la profecia: "Cuando por segunda vez cruces el estrecho mar", y una tempestad empuja a la pequeña nave hacia el norte durante tres dias.
    Al tercer dia, en medio de la tempestad se alza una ola inmensa en cuya cresta se forma la imagen de un anciano barbudo, coronado y con tridente en una mano.
    Poseidon, pues no se trata de otro, apunta a los personajes con su tridente y dice: "asi que no necesitas de mi proteccion hombrecillo".


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