EL CIRCULO DEL PODER INFINITO

    Por fin tras varios días de preparativas la comitiva de Anawa Kanshei llega a la ciudad prohibida y los aventureros se reencuentran mientras el exarca y los suyos se instalan en sus dependencias.

    A lo largo de los días siguientes los aventureros dividen su tiempo entre gozar de los placeres que ofrece la Ciudad Prohibida, especialmente de los gastronómicos, el deambular por sus calles y mercados, y tratar de desenmarañar el nudo de intrigas que rodea a los Kansei y los Akechi con poco o ningún éxito, salvo fastidiarle una cita romántica a Anawa Zanuki.

    Finalmente llega el día de la ceremonia del Circulo del Poder Infinito, la mas importante del año, vital para la estabilidad y el buen estado del Imperio, o al menos así la presentan los mandarines ante el pueblo. El exarca Kanshei sale de su alojamiento vestido con su traje ceremonial y se une a la comitiva enviada desde los Salones Centrales. De todos los lugares de la ciudad prohibida salen comitivas como esta, cada una acompañando a un exarca o a un archiexarca que confluyen en los Salones Centrales, el hogar del Emperador. Cuando todos han entrado se cierran las puertas y comienza el ritual. A eso del mediodía empiezan a verse a lo lejos unas extrañas puntos de colores en el cielo que se dirigen desde todas las direcciones hacia Chi Ting. Según se van acercando los puntos se van definiendo como enormes dragones de luz con cuerpos serpenteantes que se deslizan por el éter en cimbreante zigzag todos apuntando hacia la Ciudad Prohibida.

    El color de los dragones depende del punto cardinal del que proceden. Los del oeste son negros, los del este azules, los del norte rojos y los del sur verdes. Cuando se sitúan justo encima de los Salones Centrales y empiezan a fundirse todos en una gigantesca esfera de un color amarillo brillante de un fulgor mayor que el del Sol. Tensui reconoce ese fulgor, ya que lo ha visto en alguna de las ceremonias de Yelmalio. Es la luz de Yelm en los días antiguos, antes de la llegada de la Oscuridad, cuando el dios Sol gobernaba el universo.

    Finalmente tras varias horas la esfera estalla en un relámpago de luz y poco después una comitiva sale de los Salones Centrales. Esta encabezada por un gigantesco palanquín de doscientos porteadores y que tiene dos pisos, en el inferior están sentados los diez archiexarcas y en el superior el mismísimo Godunya. La comitiva se dirige hacia el exterior de la Ciudad Prohibida, a la Plaza de la Armonía Celestial. Los aventureros se apresuran hacia las murallas para contemplar el espectáculo desde allí. La plaza esta llena a rebosar de miles y miles de personas que quieren ver al Dragón de Kralorela en este día bendito. Desde su enorme estrado Godunya lanza sus bendiciones hacia ellos. Al hacerlo varios de los espectadores parecen transformarse en columnas de luz de las que surgen formas traslucidas y vagamente draconianas que empiezan a ascender hacia el cielo. Varios de los celebrantes han aprovechado este momento de iluminación y poder para alcanzar el Utuma, la Unidad con el Dragón Cósmico.

 

    Tras la impresionante ceremonia los aventureros participan en un impresionante banquete en los Jardines de la Luz. En el banquete queda expuesta todo el ceremonial jerárquico de la corte. Se celebraba en medio de los jardines en un prado de césped verde que acababa en la ladera de una colina suave. La ladera había sido aprovechado para poner algunos estrados a varias alturas, mientras que la mayoría de las mesas estaban en el prado.

    En los tres estrados de la ladera se sentaron: el emperador Godunya en el mas alto, los archiexarcas en el inferior y los exarcas en el mas bajo. Entre estos últimos estaba Anawa Kanshei. Nuestros amigos se sentaron con los demás comensales sin rango cerca de su protegido Anawa Zanuki. Cuando el banquete ya duraba mas de una hora y los aventureros habían tenido tiempo de probar las mayores exquisiteces de la comida Kralorelano incluyendo los huevos de dragón de pantano rellenos de pepino de mar, el joven Zanuki empezó a dar síntomas de ebriedad y mal comportamiento que hicieron que su hermano Gonzaemon recomendara a los aventureros que lo llevaran de vuelta a sus habitaciones. Tensui, Akira y Tzi Li se ocuparon de ello, ya que Ota Saru y Mecaroth no estaban dispuesto a renunciar a seguir disfrutando del banquete.

    Cuando se habían alejado del bullicio de la fiesta arrasuno de los asesinostrando al ebrio Zanuki, este vomito en unos arbustos y en ese mismo momento unos asesinos los atacaron. Iban vestidos a la forma de los ninjas vormainesees y llevaban unas extrañas hojas tan largas como una espada corta pero que se empuñaban con mangos transversales en vez de con empuñaduras corrientes. Pese a lo embarazoso de la situación los aventureros consiguieron despachar a sus enemigos con facilidad. La poca competencia de estos y ciertos detalles sobre su forma de pelear hacen sospechar a Akira de que se trata de kralorelano que han tratado de hacerse pasar por ninjas vormaineses, y manifiesta sus sospechas a Kansei. Este las escucha atentamente y le habla de las luchas en la corte entre los eunucos imperiales de diferentes facciones, algunas de las cuales quieren precipitar la invasión de Vormain y otras quieren a los "bárbaros" fuera de Zom-An.

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