EL TEMPLO DE YELMALIO

"En la mas negra de las noches

el Hijo de la Luz se Alzo

Y afronto la Oscuridad

Con Furia y Gracia

Por el naci

Por el morire

        Por el perdere nombre, familia y patria

Muerte antes que debilidad

Muerte antes que desesperación

Muerte antes que No Muerte

                        Muerte antes que el soplo frio de Xentha

Todo esto te brindo

Yelmalio, mi capitan

Para servir y proteger

               Contra la incesante amenaza de la Noche

Con tu Luz en mi mirada

Tu fuego en mi corazón

Y tu lanza en mi mano."

                                                                                                        Juramento de iniciación de Yelmalio.

        El templo del Hijo de la Luz es sin duda el edificio mas impresionante de Saipan. Sus torres doradas se pueden ver brillar desde muchos kilómetros a la redonda en los días soleados. También es el edifico donde la ciudad misma cobro vida, en aquel lejano día en que Faravasas desembarco junto al peñasco donde ahora esta el Faro.

    Los Lanceros de Yelmalio prefieren el arco a la ballesta.Durante décadas, el templo y la ciudad fueron sinónimos. El Templo era una fortaleza, un bastión de la luz frente a las sombras, una valiente avanzada de los lanceros de Yelmalio frente a los bestiales dozaki de los bosques. Es un edificio impresionante, la original fortaleza de piedra ha sufrido modificaciones, se le han agregado los templos de Yelm y Yelorna... pero las modificaciones se han hecho siguiendo el severo espíritu de los yelmalitas, y el templo sigue siendo, sobre todo, una robusta fortaleza. Y la torre de Faravasas sigue siendo su parte mas alta, una aguja dorada rematada en la lente creada por los artífices de la remota Haragala.

    Lo que mas llama la atención del templo al recién llegado después de sus tejados dorados y la Aguja de Faravasas, son los cráneos de las murallas. Al principio parecen ser cráneos dorados que se han tallado en la roca con maestría soberbia. Pero al acercarse uno se puede notar que son cráneos de dozakis, que se han recubierto de pan de oro. Son los cráneos de los Señores de la Muerte de Zu Zong (Zorak Zoran) que han muerto a manos de todos los Hijos de la Luz que han realizado el Peregrinaje Sagrado saliendo de este templo. Los cráneos tienen pintado en la frente el nombre del Hijo de la Luz que los mato, en caligrafía mágica que ha de permanecer allí mientras el templo siga en pie. Hay también una leyenda según la cual el sumo sacerdote del templo, si se ven en un trance en el que la existencia del templo estuviera en peligro y las fuerzas de los lanceros no bastaran para salvarlo podría llamar a los Hijos de la Luz cuyos nombres figuran en los cráneos para que abandonen durante unas horas los Salones de la Luz Eterna y la Divina Perfección y vengan en su ayuda.

    En su interior el templo esta formado por una serie de naves entrecruzadas conde la luz entra por agujeros rectangulares en las paredes. Esta decorado con frescos y relieves que rememoran las hazañas de Yelmalio y de sus héroes, el enfrentamiento con el Demonio Zu Zong, la defensa del Ultimo Bosque, etc. Justo enfrente de la puerta de entrada, al fondo de una nave de cuarenta metros de largo esta el altar, tras el cual hay una estatua del dios con toda su regalía de cuatro metros de altura.

    La Aguja de Faravasas es el sitio mas sagrado del templo. Solo los sacerdotes pueden entrar en el, ya que en lo alto se haya la Lente. Este magnifico ingenio haragalano, que según la leyenda iba en el mástil del barco de Faravasas, es capaz de concentrar los rayos de Yelm en un haz de energía de enorme poder destructor. Los espejos del Faro están preparados para redirigir este haz de luz hacia cualquier dirección. Este artefacto ha desbaratado mas de un ataque dozaki.

    El templo esta habitado por seguidores de Yelmalio, los cuales incluyen sacerdotes, acólitos, Hijos de la Luz, iniciados (los llamados lanceros de Yelmalio) y tambien una gran cantidad de mercenarios al servicio del templo. Los ejectivos del templo son de 500 iniciados y 1000 mercenarios laicos, aunque raramente estan todos a la vez en el templo ya que sirven dentro del ejército del Dragón del Norte. El templo dispone de unos extensos barracones junto a él, donde se alojan tanto los mercenarios que no forman parte del culto como las tropas de refresco del ejercito imperial que desembarcan en Saipan.


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