EL TEMPLO DE YELM

 

    El tamaño y el esplendor del templo de Yelmalio, asi como las necesidades del templo, el faro y los sacerdotes pronto hicieron que la Capilla de Yelm, o mas bien Thaluzurni, como se le llama en Kralorela, pronto se convirtiera un Templo por si mismo, aunque eso si, anexo al de Yelmalio y de menor tamaño. Se trata de un templo menor, y sus feligreses estan integrados tanto por fieles de Yelmalio como por habitantes de la ciudad, que buscan la proteccion del dios de la luz y el fuego sobe todo en su faceta de Vencedor de los Dozaki.. Muchos de los mercenarios que esperan cumplir los dos años de servicio necesarios para entrar en el culto de Yelmalio se unen a los rangos mas bajos del culto de Yelm mientras esperan que llegue ese momento.

Halisayan rescatando a Thaluzurni.

    El templo de Thaluzurni presenta un gran contraste con el de su hijo. Es increiblemente luminoso, la luz entra en el no solo por las ventanas ciruculares de los muros, sino tambien por las claravoyas del techo. Las ventanas están trabajadas de tal modo que la luz se refracta y se amplifica al pasar por ellos, adquiriendo un tono dorado. El templo no utiliza ningun sistema de luz artificial, pero en varios lugares de el hay "Piedras solares", piedras capaces de almacenar la luz del sol y desprenderla luego, aunque estas se utilizan raramente. No hay ninguna estatua del dios, pero si numerosas pinturas, destacando el gran mural del abside, quer representa el rescate del Dragon Solar (una de las formas de Yelm) por parte de Halisayan, la Esposa Ejemplar.

    Segun este mito, Feng Nu, el Primero de los huan-to, hizo construir una camara de piedra en lo profundo de la mas alta de las montañas, en lugar rodeado de roca por todas partes. A esta camara solo se podia acceder por un terrible laberinto lleno de horrores, trampas diabolicas y monstruos. El camino para llegar a la camara era tan angosto y retorcido, que ni el mas minimo rastro de luz, ni del sol ni de las estrellas, podia llegar hasta alli. Cuando Feng Nu comprobo que todo se habia dispuesto a su conformidad, envio un mensajero al Emperador Thaluzurni declarando su intencion de hacer la paz.

    En aquel entonces el mundo era joven y tambien lo eran sus monarcas, jovenes e inexpertos. Thaluzurni creyó en la sinceridad de la oferta de Feng Nu, porque la guerra entre los kralori y los huan to habia sido larga y cruel, y no parecia que ninguno de los bandos fuera a vencer al otro. Asi que Thaluzurni acepto la apertura de las negociaciones, y por el bien de su pueblo, vencio su asco y su reticencia y se reunio con Feng Nu en un hermoso paraje junto a un lago de las montañas.

    Ambas partes acudieron con sequito numeroso, pero Feng Nu no dio muestras de preparar traicion alguna. Las negociaciones fueron dificiles, pero tras varias semanas se alcanzo un acuerdo entre ambas partes, y como tantas semanas de relacion habian generado cierta confianza (que Feng Nu habia hecho todo lo posible por que surgiera), la celebraron con una gran fiesta, donde se comio y bebio con tanta abundancia que pronto estuvieron todos borrachos y durmieron, incluyendo a Thaluzurni y a Feng Nu.

    Entonces, surgio del lago Hsi Hsi, la gran serpiente, engendro de Sekever que estaba al servicio de Feng. Tiempo atrás había luchado en el cielo contra Thaluzurni en su forma de Dragón Solar, y este la habia quemado y le había arrancado las alas, dejandola caer desde lo alto y dandola por muerta. Ahora por fin llegaba el momento de su venganza. Con todo su sigilo reptiliano se deslizo entre los cuerpos dormidos, y rodeo al yaciente Thaluzurni con sus anillos, robándole el aliento y haciendole caer en un profundo sopor, luego se hundio en el Lago, y por un tunel bajo las aguas, llego hasta la entrada del laberinto que conducia a la camara y alli los esbirros de Feng cogieron a Thaluzurni y lo llevaron hasta la Camara. Y asi quedo atropado el Emperador, ya que no podía acceder a sus poderes de la luz y el fuego, ya que yacía exánime y rodeado de roca y oscuridad.

    Mientras tanto Feng Na y sus secuaces acabaron con sus seguidores a traición y atacaron de nuevo a sus ejércitos. Sin Thaluzurni para guiarlos, vencieron por todas partes, y pronto los kralori quedaron sitiados en unas cuantas ciudades. Halisayan, la Esposa Ejemplar, pidio a los Generales y Ministros que rescataran a su señor y esposo, pero ninguno se atrevió a enfrentarse a Feng Nu y pretextaban tener que defender al pueblo y el reino. Furiosa ante su incompetencia, la más devota de las esposas tomo ella misma un arma, burlo al ejercito de los huan to y llego hasta la entrada del tunel que llevaba a la camara donde Thaluzurni estaba preso.

    Con su amor y su devoción como guia, logro encontar el camino recto a través del laberinto,  venciendo todos los peligros con los que se encontro, hasta llegar finalmente a la camara donde yacía su esposo. Mientras trataba de reanimarle, Hsi Hsi apareco por el tunel y empezo a rodearla con sus anillos, Halisayan, con reflejos de tigresa, empezo a girar rapidamente sobre si mismo, creando un torbellino que aparto los anillos de la serpiente mientras elevaba en el aire el cuerpo de Thaluzurni  y a la propia Halisayan. Cuando llegaron al techo de la cueva, este se rompió y dejo entrar la luz del sol.

    Al ser iluminado de nuevo por la fuente de su poder Thaluzurni asumio su forma de dragón solar y derrumbo la montaña sobre Hsi Hsi y los esbirros de Feng Na. Luego, con Halisayan montada en su lomo, volo hasta donde estaban los ejercitos de Feng Na y los consumio con sus llamas. Los ejercitos de Kralorela, conducidos por los Generales, acabaron con los pocos huan to supervivientes y los pocos restos que quedaron de su raza se vieron obligados a refugiarse en las tierras mas apartadas y salvajes.

    Sin embargo, todo aquel gasto de poder había destruido la frágil forma humana de Thaluzurni, y ya era incapaz de asumirla en el plano interior. Designo un sucesor y marcho con Halisayan hacia el Cielo de Verano, donde le dio la Pildora de la Inmortalidad y la convirtio en reina.

    Entre medias de los templos de Yelm y Yelmalio esta la capilla de Halisayan, uno de los pocos lugares del templo donde se permite penetrar a las mujeres (el otro es obviamente el Templo de Yelorna). Esta capilla es visitada frecuentemente por las matronas y doncellas de Saipan y se considera un lugar particularmente afortunado para celebrar matrimonios. Como el ajetreo y alboroto de las bodas no es muy del agrado de los seguidores de Yelmalio, las sacerdotitas de Halisayan llegaron a un acuerdo con los sumos sacerdotes de Yelmalio: Celebrar solo un enlace en cada una de las seis estaciones (del calendario kralorelano).

   Los feligreses del templo son de lo mas variopinto. A los fieles habituales, tales como mandarines buscando la iluminación del gran emperador, guerreros buscando su maestria en combate con los dozakis, o incluso alguna que otra serpiente voladora (wyrms), se han añadido en los últimos tiempos numerosos pentanos, los cuales a menudo pretenden realizar en el templo o sus inmediaciones ritos de lo mas curioso, algunos pintorescos y hasta interesantes como carreras de caballos, y otros brutales, como desmembrar un caballo y resucitarlo despues entre oraciones a Hipogrifa, esperando que adquiera alguna caracteristica especial con tan horrible proceso al realizarse en terreno consagrado. Ni que decir tiene que no se les ha permitido realizar tan salvajes rituales. Lo mas que han conseguido es que se les permita levantar una capilla temporal a Arco Dorado, una tienda que se planta junto al muro del templo cuando llegan a la ciudad grandes grupos de nomadas.


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