El faro tiene un sofisticado e ingenioso sistema de espejos que se puede emplear tanto para su funcion original de magnificar la luz de su giganesca lampara de aceite y que los barcos la vean desde grandes distancias, como para reorientar la luz concentrada en la lente haragalana del Templo de Yelmalio. La luz asi reorientada tiene un gran poder calorifico que se puede usar para la defensa, o para derritir la nieve de los caminos y de los tejados en Invierno.